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Rosario Robles, ¿soberbia o traición?

MARIO MALDONADO
miércoles 14 de agosto 2019, actualizada 1:20 pm


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La historia política y personal de Rosario Robles ayuda a explicar cómo la otrora poderosa secretaria de Estado acabó este martes vinculada a proceso y recluida en el penal de Santa Martha Acatitla.

Las relaciones que la extitular de la Secretaría de Desarrollo Social construyó con la familia Cárdenas Solórzano en la década de los 90, y que la llevaron a convertirse en la primera jefa de Gobierno de la capital del país, podrían explicar por qué es ella, y no sus colaboradores, la que hoy duerme en una celda carcelaria.

Según la información de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), las investigaciones por los multimillonarios desvíos de la llamada Estada Maestra apuntan hacia el exoficial mayor de la Sedatu y la Sedesol, Emilio Zebadúa, y hacia su jefe de oficina y asesor, Ramón Sosamontes.

De hecho, en laASF y en otras instancias de gobierno no se explican cómo es que ‘cayó’ Rosario e incluso se habla de una posible estrategia para proteger a los funcionarios que en las indagatorias tenían la categoría de ‘insalvables’, pues habrían firmado casi la totalidad de los contratos con universidades, por medio de los cuales se repartieron recursos superiores a 7 mil millones de pesos.

La única respuesta que encuentran los cercanos a Robles Berlanga es que tiene que ver con las relaciones construidas con la familia Cárdenas Solórzano.

Más allá de las alianzas que mantuvo a finales del siglo pasado con los líderes de la llamada Corriente Crítica del PRI y a la postre fundadores del PRD, el interinato en la jefatura de Gobierno del entonces Distrito Federal fue resultado de la recomendación que la señora Amalia Solórzano le hiciera a su hijo Cuauhtémoc Cárdenas en el momento en que éste preparaba su candidatura rumbo a la Presidencia de la República.

Dicho matriarcado, liderado por quien fuera esposa del histórico Lázaro Cárdenas, fue en el que se formó el grupo político de Rosario Robles durante los mejores años de su carrera política; en especial, con los descendientes de otra gran amiga de la pareja del general: la señora Lourdes González Jameson.

Hablamos de Emilio y José Ramón Zebadúa González, quienes se convirtieron en los más cercanos colaboradores de Rosario Robles desde tiempos en los que también encabezaba el Partido de la Revolución Democrática y en los que depositó, al parecer de manera permanente, su plena confianza y hasta promesa de protección.

El primero, Emilio Zebadúa, fue también exsecretario de gobierno en Chiapas en tiempos de Pablo Salazar Mendiguchía y posterior oficial mayor en Sedatu y Sedesol, la mejor posición para mover los dineros de las dependencias públicas.

El segundo, José Ramón Zebadúa, encargado de las finanzas del sol azteca durante la presidencia de Robles, mismo que fue acusado en aquellos tiempos de fraude en perjuicio de las finanzas del partido.

Ambos hermanos, junto a Ramón Sosamontes, eran los objetivos en las denuncias iniciales sobre la triangulación de contratos en el sexenio pasado, tal como quedó asentado en una reunión que la propia Robles sostuvo hace unas semanas con el Auditor Superior de la Federación, David Colmenares, en sus oficinas.

Algunos asistentes a esa encerrona aseguran que el auditor dio señales a la funcionaria de que ella misma podría salvarse de pisar la prisión, pero quienes definitivamente no tendrían escapatoria, le dijo, serían sus colaboradores.

Confiada en los dichos de Colmenares, la extitular de Sedatu y Sedesol dijo a su defensa, a cargo de Julio Hernández Barros, que se presentaría a las audiencias correspondientes en el Reclusorio Sur; esto, pese a la recomendación de varios de sus allegados de no asistir y enviar en representación a su abogado.

Todavía el fin pasado, Rosario Robles reunió a sus amigos más cercanos en su casa de Coyoacán. Les consultó la decisión de asistir a la audiencia del lunes. La mayoría coincidió en que no debía acudir.

Y ahora la pregunta que surge es: ¿le ganó la soberbia o la traicionaron?

Twitter: @MarioMal
Correo: mario.maldonado.padilla@gmail.com
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