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Internacional

Menos ayuda a CA aumentará migración

El recorte pone en peligro la continuidad de diversos programas de desarrollo

AP
SAN SALVADOR, EL SALVADOR, miércoles 03 de abril 2019, actualizada 8:51 am

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Autoridades, trabajadores humanitarios y activistas de Centroamérica (CA) expresaron su desconcierto por la amenaza del mandatario estadounidense Donald Trump de eliminar casi 500 millones de dólares en asistencia a Honduras, Guatemala y El Salvador debido a lo que describe como una crisis migratoria. A la larga, afirman, esa medida solo agravará el problema.

El recorte pone en peligro la continuidad de diversos programas de desarrollo tendentes a enfrentar las causas de la migración, como la pobreza, la desigualdad, la violencia y la corrupción. Estos programas incluyen orientación a jóvenes en situación de riesgo para impedir que pandillas los recluten, así como otros para enfrentar la violencia de género y apoyar la educación, el desarrollo de la fuerza laboral y la complicada lucha para erradicar la corrupción.

"Eso es ilógico e irresponsable... Estamos hablando de desafíos a largo plazo que van a necesitar soluciones sostenibles a largo plazo", declaró Adriana Beltrán, especialista sobre Centroamérica en la Oficina en Washington para América Latina. "Así que en lugar de contribuir a estabilizar la situación e intentar abordar estos desafíos de largo plazo, reducir la asistencia solo agravará la situación".

"Dejar sin recursos programas importantes", agregó, "propiciará a la larga más migración, más inseguridad, más corrupción y más impunidad en estos países".

No ha quedado claro dónde, cuándo o en cuánto se reduciría la asistencia.

Trump dijo la semana pasada que "les estamos entregando enormes sumas de dinero y dejaremos de hacerlo porque no han hecho nada por nosotros", y mencionó una cifra de 500 millones de dólares.

El portavoz del Departamento de Estado, Robert Palladino, dijo ayer que cualquier reducción a la asistencia alcanzaría 450 millones de dólares en el año fiscal 2018 y una cantidad no determinada correspondiente a 2017.

"El presidente ha dejado claro que la decisión tiene como propósito garantizar la seguridad de las fronteras de Estados Unidos y proteger a los ciudadanos estadounidenses", señaló Palladino. "Estos programas no han frenado de manera eficaz la inmigración ilegal hacia Estados Unidos, ni logrado los resultados deseados".

La asistencia tiene como propósito fomentar la democracia, el buen gobierno, el comercio, la agricultura, la educación, la salud, la seguridad pública y la aplicación de la ley. Los expertos aseguran que todas esas áreas inciden directamente en la manera como la gente puede ganarse la vida o incluso sobrevivir en sus países.

Los gobiernos de los tres países han reaccionado tibiamente quizá por temor a encolerizar a Trump.

Honduras y El Salvador señalaron que no les han avisado formalmente de ninguna reducción en la asistencia de Estados Unidos. El ministro de Defensa de Honduras, Fredy Díaz, dijo que la cooperación con Estados Unidos en seguridad "se mantiene igual", mientras que la cancillería señaló en un comunicado que la relación es "sólida, estrecha y positiva".

El vicepresidente salvadoreño Oscar Ortiz dijo ayer que disminuir la asistencia no resolverá el problema migratorio, pero sí tendrá el efecto contrario. "La mejor manera de abordar el tema de la migración... no es con este tipo de decisión", señaló. "La mejor manera de abordar el tema es seguir trabajando conjuntamente".

Guatemala, origen de gran parte de la reciente ola migratoria en la región, fue bastante cautelosa, ya que el portavoz presidencial Alfredo Brito solo dijo que la postura oficial es no hacer declaraciones de momento.

Sin embargo, el anuncio de Trump ha preocupado a quienes efectúan físicamente las labores de asistencia en la región.

Rick Jones, que trabaja en El Salvador como asesor de políticas para jóvenes y migración con Catholic Relief Services, orienta a jóvenes para que no ingresen en pandillas y les ayuda a conseguir empleos. También maneja terapia conductual para reclusos a fin de disuadirlos de regresar a la delincuencia, aspectos que tienen "un impacto positivo en ayudar a las personas a que piensen sobre su conducta y la cambien", agregó.

Ha sido una labor ingrata pero altamente necesaria, en especial en un país como El Salvador, que tuvo el año pasado una tasa de homicidios de 50 por cada 100,000 habitantes, una de las más altas del mundo.

Sin embargo, los 38 millones de dólares que Catholic Relief Services recibe de agencias del gobierno estadounidense para dirigir programas en los tres países -incluidos algunos relacionados con educación y empleo- podrían desaparecer en caso de una reducción de la asistencia.

Si esto ocurre "se enviará el mensaje de que 'la Asistencia no va en camino... y habrán de quedarse solos'", declaró Jones. "Y básicamente las personas que se quedan solas van a estar más desesperadas y un número mayor de ellas van a migrar".

De igual manera, Vicki Gass, orientadora sénior de política para América Central y México de Oxfam América, dijo que disminuir los recursos a programas que han funcionado durante años, en muchos casos, podría "suponer un desperdicio de los dólares de los contribuyentes de Estados Unidos que ya se han invertido" y "fomentar la misma inestabilidad que hace que la gente huya en primer lugar".

Algunos programas gubernamentales diseñados para persuadir a los centroamericanos de que no emigren fueron emprendidos debido en parte a las críticas previas de Trump a las caravanas migrantes en las que miles de personas viajaron hacia la frontera de Estados Unidos, y la amenaza de reducir la asistencia no toma eso en consideración, según funcionarios.

"Contrasta con lo que hemos conocido como informes que denotan efectivamente que ha habido disminuciones en el tema migratorio, que son producto de todos los esfuerzos que se vienen haciendo en esta materia", dijo la legisladora Yanci Urbina, del partido izquierdista FMLN de El Salvador, el país con menor población entre los tres y tercero en cuanto al número de migrantes que van a Estados Unidos.

‘Seguridad es más importante que la economía’

El presidente Donald Trump, admitió ayer que un eventual cierre de la frontera con México para evitar el paso ilegal de migrantes podría repercutir en la economía, pero sería en beneficio de la seguridad nacional a la que definió como “lo más importante”.

En declaraciones a periodistas, el mandatario reconoció el impacto de lamedida que a propuesta suya se discute en su país desde la semana pasada. “Claro, tendrá un efecto negativo a la economía”, apuntó.

La semana pasada, Trump advirtió que cerraría al 100 por ciento la frontera sur de su país si México no reforzaba sus acciones para detener el flujo ilegal de migrantes centroamericanos, cuya meta es llegar a Estados Unidos.

Tanto legisladores demócratas como republicanos han manifestado su preocupación por la medida que podría tener un impacto de mil 700 millones de dólares diarios, según estimaciones de la Cámara de Comercio de Estados Unidos.

“Es uno de los acuerdos comerciales más grandes en el mundo que acabamos de hacer con el USMCA (por T-MEC). Es un socio comercial muy grande (México)... El comercio es muy importante, las fronteras son muy importantes, pero la seguridad es lo más importante”, sostuvo el presidente estadounidense.

Trump alabó a México porque, aseguró, desde este lunes las autoridades mexicanas comenzaron a detener a “cientos” de inmigrantes procedentes de El Salvador, Honduras y Guatemala, que huyen hacia EUA debido a la violencia y la falta de oportunidades económicas en sus países de origen.

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