21 de marzo de 2019 notifications search
menu
EDITORIAL

Verdades y Rumores

EL AGENTE 007
miércoles 26 de diciembre 2018, actualizada 7:30 am

Luego de superar los intentos de boicot tecnológico derivados de la guerra comercial de Trump, y después de reponerse del recalentado del 25, la Pony, computadora de mil batallas, comienza la ingrata y nunca comprendida tarea de asignar calificaciones a los funcionarios más importantes de las provincias y municipios en los que se divide La Laguna. En esta primera remesa se revisa la labor del gobierno estatal y los principales ayuntamientos de Durango. La aventura inicia en tierra de los alacranes, en donde el gobernador José Rosas Aispuro Torres ha sabido mantener, todavía, su aprobación social, aunque ya se observa el desgaste con respecto al año pasado. El hecho de haber mantenido una posición neutral en las pasadas elecciones le dio un margen de maniobra con el nuevo Gobierno Federal, al que buscará sacarle fruto.

No obstante, se ha tardado demasiado en hacer los cambios necesarios en su gabinete y eso ha propiciado que aumenten las críticas en su contra. Hacia el exterior, trasciende la idea de que hay un grupo en el gabinete (ajeno a los intereses del mandatario) que toma decisiones claves, lo que le resta autoridad. Hasta aquí le daría para un decoroso siete, sin embargo, la continuidad en la política de abandono hacia la Comarca Lagunera, en donde se extrañan -desde hace años- obras públicas e inversiones privadas importantes, lo colocan en el terreno del SEIS.

El secretario de Gobierno, Adrián Alanís Quiñones, sigue siendo percibido como la mano fuerte del gabinete. Incluso, es de los primeros en salir a declarar o fijar posturas sobre temas delicados, aunque esto también le ha costado correcciones y contradicciones. En su perjuicio, la operación política parece enfocarse a sus intereses personales y no a los colectivos. Como muestra, su personal de confianza se vio vuelto en escándalos de ataques anónimos a medios de comunicación y periodistas. Además, hay un evidente desgaste en la relación con miembros del gabinete, que bien podría adelantar el término de su ciclo, por lo que la Pony le asigna un enciclado SEIS.

Más obligada por la presión mediática que por su propia voluntad, la fiscal Ruth Medina Alemán ha obtenido resultados favorables en cuanto a investigaciones de casos de suma importancia. Temas como secuestros, robos y la muerte de un normalista fueron atendidos y prácticamente resueltos a la brevedad y sin esconderse de la prensa, como luego es costumbre por aquellos lares. Sin embargo, avanza muy lento el proceso de reestructura institucional y de combate al rezago en cuanto a carpetas de investigación. La imagen y confianza en la dependencia por parte de los ciudadanos se mantiene por debajo de la expectativa, sobre todo en regiones como La Laguna, en donde los resultados dejan mucho a desear todavía en la Vicefiscalía. Por todo esto no le alcanza más que para un SIETE.

Javier Castrellón Garza, secretario de Seguridad Pública, mantiene con buen comportamiento a la Policía Estatal Acreditable, principal cuerpo operativo de la dependencia. También se ha visto una buena relación y coordinación con mandos estatales y municipales en casos importantes de seguridad. Pero eso no ha sido suficiente para disminuir los principales delitos del fuero común, es decir, hay poco trabajo efectivo en tareas preventivas. También la falta de recursos ha dejado estancados varios proyectos en beneficio de la ciudadanía, por lo que tendría que ser más creativo para poder acceder a las bolsas federales. Y para que no se le olvide, la Pony le manda un SIETE.

Como tesorero, Jesús Arturo Díaz Medina, mantiene buena planeación y ejecución de las finanzas estatales. Desde el punto de vista de recaudación, el empadronamiento de los vehículos “chuecos” es un punto a favor de la dependencia pues de alguna manera permite compensar la pérdida de recursos por la tenencia gratuita a la que se comprometió el gober. Para su mala suerte, el cambio de administración federal congeló diversos fondos con los que contaba el Estado a principios de año, lo que ha obligado a buscar créditos y bolsas extraordinarias para poder cumplir con los compromisos de fin de años en diversos sectores. Este es un problema cíclico que parece no tener fin. Con todo, le va de lujo con un OCHO.

Aunque con la salida de Rosario Castro Lozano, la Contraloría estatal perdió protagonismo, Raquel Leila Arreola, ha sabido mantener un ritmo de trabajo aceptable con informes relacionados a sanciones de funcionarios y exfuncionarios. Se han anunciado inhabilitaciones de actuales servidores públicos a quienes se les detectaron malos comportamientos. Pero, de forma increíble, siguen pendiente de resolverse sanciones contras algunos exfuncionarios de primer nivel señalados en la pasada administración. La falta de protagonismo de la actual contralora ha servido para que el bajo perfil se confunda de pronto con falta de trabajo. Lo que no le va a faltar es un tremendo SEIS Y MEDIO.

El secretario de Desarrollo Económico, Ramón Dávila Flores, no le ha bajado al ritmo de las giras nacionales y mundiales, así como a los esfuerzos por atraer nuevas fuentes de empleo al estado, a pesar de las condiciones adversas mundiales y la incertidumbre que ocasionaron la renegociación del Tratado de Libre Comercio y el cambio de Gobierno Federal. Pero una realidad negativa: pasan los meses y no se ven cumplidas las promesas de atracción de industria y empleo que se planteó al inicio de la administración. Incluso se han perdido inversiones por factores externos que, aunque no son culpa del estado, dejan a Durango fuera de las oportunidades. El discurso de los factores externos comienza a perder credibilidad. Lo que no se pierde es un feo SEIS.

De forma sorprendente, el secretario de Obras Públicas, Arturo Salazar Moncayo, no ha perdido la confianza del gobernador a pesar de la pobre productividad. Se habla de proyectos importantes a mediano plazo en el año por comenzar en La Laguna y en la capital del estado, aunque dependen del presupuesto de 2019. No obstante, la verdad es que sigue sin verse la obra pública relevante en el estado. La principal obra del sexenio en la capital, el puente vehicular en el bulevar Francisco Villa, se vio frenada por el conflicto político con el Ayuntamiento, por lo que sigue sin haber una obra de gran magnitud para presumir. Tampoco en la comarca, desde donde se le lanza un espantoso CUATRO Y MEDIO.

El secretario de Educación, Rubén Calderón Luján, ha logrado conciliar en temas escabrosos y establecer mesas de negociaciones con grupos y sindicatos. De los puntos conflictivos con los que inició el sexenio, son pocos los “incendios” que aún le quedan por extinguir. No obstante, sigue sin regularizarse el pago a docentes de diversas áreas y ha permitido que crezcan quejas contra instituciones y autoridades por diversos motivos. No solo falta poner en orden esos temas, sino que han permitido que problemas ajenos (como el pago a maestros de los CADIS) les hagan ruido... y por eso no puede superar un ruidoso SIETE.

Con César Franco Mariscal como secretario de Salud, las quejas por falta de medicamentos, insumos y otras situaciones han disminuido respecto a cuando asumió la Secretaría. Reaccionó bien en emergencias importantes como el avionazo en la capital, accidentes carreteros de consideración o estragos por desastres naturales. En contraste, continúa sin resolverse en su totalidad la falta de medicamentos, médicos e insumos en hospitales. Los adeudos millonarios que arrastra la Secretaría impiden un crecimiento óptimo en la dependencia y pareciera que solo les alcanza para subsistir. En La Laguna, la apertura completa del nuevo Hospital General de Gómez Palacio no tiene para cuándo. Para que se ponga las pilas el próximo año, la Pony le manda un SEIS Y MEDIO.

A Jaime Rivas Loaiza, secretario de Desarrollo Social, la salida de su antecesor, Marcos Cruz, le ha permitido mantenerse alejado de los reflectores mediáticos y, por ende, de las quejas que atraía la sobreexposición. Ha logrado aterrizar algunos proyectos sociales en municipios que parecían olvidados. Pero, en detrimento suyo, el tema de los uniformes escolares no ha podido ser resuelto en su totalidad. Las quejas por la tardanza en la entrega de dichos uniformes causó la molestia en padres de familia, aunque el argumento de defensa es que la licitación y entrega de éstos ya estaba organizada desde antes. Aun así, es una tarea pendiente que lo deja con un SIETE.

Una vez repasadas las hazañas y los estropicios de los funcionarios estatales, la Pony se encarrera a toda máquina a revisar los hecho por los ayuntamientos, y para ello comienza, ya estando allá, con el controvertido alcalde de Durango, José Ramón Enríquez Herrera. Como puntos a favor, se comenta que mantiene niveles, digamos todavía no indecentes, de aceptación entre los electores durangenses y se le percibe con un mayor control de su gabinete en comparación con el mandatario estatal. El conflicto político que mantiene con el Congreso del Estado le ha permitido desviar la atención de los diversos problemas que hay en el ayuntamiento, que no son pocos, además de que ha sabido tejer alianzas a nivel nacional que tarde o temprano le pueden ayudar. El problema es que no sólo no ha reconocido que se equivocó con el nombramiento de algunos miembros de su gabinete, sino que los ha mantenido con el único fin de evitar dar la razón a sus críticos. Precisamente el juicio político que le quiere abrir el Congreso se derivó de una falla de su departamento de Comunicación Social, a cuyo jefe se ha empeñado en mantener debido al pago de favores políticos. Por eso, si bien se mantiene en niveles amarillos, sigue perdiendo puntos de aceptación y no se sabe si le alcanzará para poder reelegirse. Por todo lo anterior, la Pony le cuelga un feo CINCO Y MEDIO.

Por la cara autopista la Pony llega a la otrora apacible Ciudad Lerdo, en donde, a la alcaldesa María Luisa González Achem no le fue tan mal como se especuló con el tema del pago de los extrabajadores municipales aunque todavía hay muchos inconformes, principalmente varios ex directores de la administración panista 2004-2007. Al Municipio ya le quedan 66 extrabajadores por liquidar de los casi 80. Otro problema traído desde los mismos tiempos y que no ha podido solucionar el Municipio actual es la deuda impagable generada por el volumen de agua tratada que no requiere la CFE. Una buena noticia es que este año las observaciones a la cuenta pública de 2017 fueron mínimas pese a la entrega discrecional de apoyos sociales. Pero también tuvo que lidiar con el revés que le dieron los regidores por mayoría al no aprobarle el penúltimo estado financiero bimestral. Habrá que ver cómo le va con las finanzas de noviembre-diciembre, donde seguro aparecerá el tan polémico viaje a Israel. Con tanto problema algunos esperarían que la alcaldesa quisiera aventar la toalla, pero nada de eso. Incluso se ha enfocado en realizar más recorridos y entregar apoyos sociales por aquí y por allá, porque muchos creen que busca repetir otros tres años en la alcaldía a partir de 2019. Por todo esto, la Pony tiene ya los bulbos sobrecalentados y en ese trance, previo a su estabilización, le cuelga un SEIS para que deje de molestarse con la Incómoda Prensa y se concentre más en su trabajo.

Recuperada al salir de la fresca Ciudad Jardín, la Pony se adentra en la industriosa Gómez Palacio que gobierna, por segunda vez, Leticia Herrera Ale. Entre los aspectos positivos de su administración se cuenta que ha encabezado las gestiones ante el gobierno federal para que se reduzcan las altísimas tarifas de energía eléctrica; además, este año y particularmente a partir del segundo semestre, intensificó los recorridos y giras por colonias y comunidades, algo que en los primeros meses de su mandato hizo de forma esporádica. No obstante, hay quienes ven en esta acción una estrategia de reposicionamiento con miras a una posible reelección, ya que el rumor de que sus bonos en las colonias populares y ejidos han ido a la baja. También, ha dejado pasar la oportunidad de mejorar el desempeño de áreas clave cambiando a sus titulares, mientras que algunos de éstos solo fueron reubicados a otras dependencias, o sea, el clásico enroque. Por todo ello, le va un SEIS Y MEDIO para que no afloje el paso y se esmere más.

El secretario del Ayuntamiento, Ángel Francisco Rey Guevara, ha mantenido el trato conciliatorio hacia las diferentes fracciones partidistas que están representadas en el Ayuntamiento, aunque éstas no representan un contrapeso a la mayoría priista que lo integra. Salvo algunos brotes de inconformidad en las colonias aledañas al proyecto Chemours, ha operado para evitar sobresaltos aunque falta algo de trabajo político para destrabar los planes económicos atorados legalmente. Es por eso que no llega al ocho y se queda con SIETE Y MEDIO.

Como oficial mayor, Francisco Bardán Ruelas, ha establecido un mayor control en cuanto al uso y disposición de los vehículos oficiales, como parte de la política de austeridad y recorte de gasto corriente en la actual administración. Pero a partir de la reactivación de la Secretaría Técnica, a mediados de este año, el oficial mayor vio muy reducida su intervención en otras dependencias, por lo que no queda muy clara su labor en estos momentos. Lo que sí está claro es un SEIS.

El director de Seguridad Pública, Ricardo Fontecilla Almaraz, ha logrado concretar la Academia de Policía, la que cuenta con los requerimientos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, con lo que los aspirantes ya no deben acudir a Durango para el proceso de capacitación. No obstante, sigue haciendo falta reforzar la presencia policiaca en algunas colonias y comunidades rurales, sobre todo aquellos sectores de la periferia y algunos fraccionamientos. También algo de responsabilidad le toca por la declaratoria de alerta de violencia de género en el municipio, y por eso se queda en un seco SIETE.

Con Luis Wiley Manjarrez en Tránsito y Vialidad se han mantenido los operativos como el Alcoholímetro, con el cual se ha reducido la incidencia de accidentes por conducir en estado de ebriedad. En contraste, se ha descuidado la vigilancia en el bulevar Ejército Mexicano donde ya no se llevan a cabo los operativos Radar, mediante el cual había un mayor control en la velocidad con que circulan los vehículos, y la vía ha vuelto a tornarse peligrosa. Le va un peligroso SEIS Y MEDIO.

Alonso Gómez Vizcarra, quien se ha eternizado ya en Protección Civil, sostiene una adecuada coordinación con las dependencias de los distintos niveles de gobierno en la atención de contingencias, además de encabezar algunas gestiones para obtener apoyos extraordinarios por dichas contingencias. No obstante, le falta plantarse con mayor firmeza ante las necesidades de su área, ya que requiere personal para atender todas las áreas. Por este detalle no supera el OCHO.

A través de las restricciones en el gasto corriente, el tesorero Óscar García Villarreal ha obtenido un ahorro de más de 150 millones de pesos hasta noviembre pasado, además de que se ha incrementado la captación de impuestos. Pero no ha dado seguimiento a los supuestos malos manejos que se detectaron desde la pasada administración municipal, y por los que se solicitaría la intervención del Congreso del Estado. Como este asunto es algo grave, se queda con un feo SEIS Y MEDIO.

En esa misa ruta, el contralor Javier Calderón Castillo tampoco se ha encargado de dar seguimiento al tema de los exfuncionarios municipales, desde que a finales de 2017 se presentaron denuncias por supuestas irregularidades administrativas y financieras. En beneficio suyo, se ha incrementado la capacitación al personal de las dependencias municipales para un adecuado ejercicio de la función pública, sobre todo en periodo de campañas electorales. Comparte el SEIS Y MEDIO de su colega el tesorero para que se ponga las pilas en los pendientes.

De quien se esperaba más es del director de Obras Públicas, Fernando Uribe Novella, ya que este año no hubo un avance presumible en los programas de pavimentación, por lo que sigue habiendo un rezago importante en este rubro. Además, la obra no ha sido el fuerte de esta administración. Por ello, queda reprobado con un espantoso CUATRO.

Juan Salazar Reyes, en Servicios Públicos Municipales, ha incrementado la cobertura en mantenimiento a las áreas verdes y espacios públicos, así como en el servicio de alumbrado público. No obstante, programas como el arreglo de camellones han avanzado poco, de ahí que algunas vialidades principales sigan descuidadas, lo cual se nota mucho y afecta la imagen de la ciudad. Para que atienda este aspecto y otros más, la Pony le lanza un SIETE Y MEDIO.

Con Hugo Hernández en la Dirección de Atención Ciudadana hay una mayor canalización de las quejas hacia las dependencias encargadas, pero se ha reducido la presencia de esta dependencia en colonias y comunidades del medio rural, por lo que se queda con un SIETE, para que se ensucie un poco más los zapatos el próximo año.

Aunque el director de Desarrollo Económico, Miguel Martínez, ha hecho algunos esfuerzos por atraer nuevas empresas, algunos de estos proyectos se mantienen estancados por problemas de tipo legal, ajenos a su gestión. Lo que sí le pesa en su evaluación es que la dependencia ha dejado de tener presencia en reuniones o giras de trabajo a nivel nacional o internacional, lo cual le ha restado presencia al municipio. Y a propósito de restas, ocho menos uno da un SIETE.

Con Víctor Habib Araluce al frente de Desarrollo Social se ha incrementado la coordinación con otras dependencias para bajar apoyos de construcción y reparación de viviendas, además de que se han gestionado más recursos para programas de becas y de infraestructura educativas. Sin embargo, la dependencia ha dejado de lado otras estrategias como la venta de materiales subsidiados, además de que no ha logrado deshacerse por completo de la visión clientelar que esta área suele tener. Por ello se vuelve cliente del un SIETE Y MEDIO.

El director de Salud, Juan Carlos Padilla Valdivia, mantiene los programas de apoyo a personas en condiciones vulnerables sobre todo en el área urbana, pero no se ha avanzado en la creación de unidades en las comunidades rurales. Esta omisión le cuesta un punto para que en vez de un decoroso ocho tenga un SIETE.

Al frente de Sideapa, Adelmo Ruvalcaba Nieto, incrementó la ejecución de obras de sustitución de líneas de agua potable y reposición de colectores sanitarios y pluviales, así como la perforación y equipamiento de pozos. No obstante, el organismo no ha dado seguimiento al tema de un proyecto para incrementar la captación de agua de fuentes distintas a los pozos de abastecimiento, luego de que se dio marcha atrás al proyecto de la mina La Platosa. Le queda poco tiempo para ello, a menos de que se dé la reelección, y por eso no puede superar el SIETE.

Y así es como concluye esta primera entrega de calificaciones de la Pony, computadora de mil batallas y todas las tempestades, quien, como siempre, recuerda que la mejor calificación la tiene usted, amable lector. El próximo sábado nos pasamos a Coahuila.

RELACIONADAS
COMENTA ESTA NOTICIA
Cargando comentarios...
*
Cargando tendencia...