El mundo de Colmenero

Cultura MICHEL MORÁN/ EL SIGLO DE TORREÓ

Guillermo Colmenero entiende la escultura más como una forma de diversión que como un trabajo; dice que para él todos los días son como si fueran sábado. Su pasado está en Chihuahua y su presente en La Laguna, donde se ha consolidado como uno de los artistas más importantes en la región.

A sus 42 años de edad su trabajo va desde crear fachadas de casinos en Las Vegas, exportar sus piezas a distintas partes del mundo y realizar estatuas de personajes célebres como Don Elías Murra Marcos y Jared Borgetti.Los inicios de Guillermo en el arte comenzaron desde que era un niño, al descubrir que tenía habilidad para hacer creaciones con plastilina y con el barro. Colmenero nació en Camargo, Chihuahua pero pasó toda su juventud en el municipio de Bachiniva. Parte de su éxito como escultor se debe a que sus padres siempre lo apoyaron en sus deseos de dedicarse al arte. Las piezas que realiza son parte de una temática específica y continúa creando hasta agotar el tema. Disfruta de transformar una pieza a mitad de su ejecución.La decisión de radicar en Torreón fue acertada para Guillermo ya que comenzó a exponer su obra con más frecuencia, además que en cuanto a su vida personal conoció a una chica lagunera que terminó siendo su esposa y madre de sus hijos. Guillermo trabaja con materiales como resinas poliéster, plastilina, bronce, aunque dice que su fuerte es la madera.“Me gusta todo el proceso, desde el nacimiento de una serie y los bocetos. A veces no los hago y me brinco directamente a una pieza. No lo tengo todo terminado en la mente". “Hasta el día de hoy sigo teniendo dificultades para ser escultor. Es una carrera que demanda mucho tiempo. Tienes que ser el creador, promotor y vendedor de la obra. Si no tienes obra, no puedes vender y si no vendes no puedes crear más obra...".Las piezas de Colmenero son llamativas en primera instancia debido a la rudeza que aparentan.Guillermo no es como algunos artistas que reflejan su ego y vanidad en sus obras. Sabe del talento que posee pero es exigente en los detalles de sus piezas. Algunas de sus piezas se encuentran esparcidas por algunos bares y casas de la Comarca Lagunera. Guillermo prefiere ignorarlas y concentrarse mejor en su nueva obra.Una de las cosas que más disfruta Guillermo de vida es la posibilidad que le da su trabajo de ser dueño de su propio tiempo y así alternarlo con su parte familiar. Al preguntarle sobre cuál es la mejor parte de su día confiesa que es cuando le da de desayunar a su hijo Jerónimo.

El mundo de Colmenero

12 fotos, Guillermo Colmenero entiende la escultura más como una forma de diversión que como un trabajo; dice que para él todos los días son como si fueran sábado. Su pasado está en Chihuahua y su presente en La Laguna, donde se ha consolidado como uno de los artistas más importantes en la región. »


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A sus 42 años de edad su trabajo va desde crear fachadas de casinos en Las Vegas, exportar sus piezas a distintas partes del mundo y realizar estatuas de personajes célebres como Don Elías Murra Marcos y Jared Borgetti.

Los inicios de Guillermo en el arte comenzaron desde que era un niño, al descubrir que tenía habilidad para hacer creaciones con plastilina y con el barro.

Colmenero nació en Camargo, Chihuahua pero pasó toda su juventud en el municipio de Bachiniva. Parte de su éxito como escultor se debe a que sus padres siempre lo apoyaron en sus deseos de dedicarse al arte.

Las piezas que realiza son parte de una temática específica y continúa creando hasta agotar el tema. Disfruta de transformar una pieza a mitad de su ejecución.

La decisión de radicar en Torreón fue acertada para Guillermo ya que comenzó a exponer su obra con más frecuencia, además que en cuanto a su vida personal conoció a una chica lagunera que terminó siendo su esposa y madre de sus hijos.

Guillermo trabaja con materiales como resinas poliéster, plastilina, bronce, aunque dice que su fuerte es la madera.

“Me gusta todo el proceso, desde el nacimiento de una serie y los bocetos. A veces no los hago y me brinco directamente a una pieza. No lo tengo todo terminado en la mente".

“Hasta el día de hoy sigo teniendo dificultades para ser escultor. Es una carrera que demanda mucho tiempo. Tienes que ser el creador, promotor y vendedor de la obra. Si no tienes obra, no puedes vender y si no vendes no puedes crear más obra...".

Las piezas de Colmenero son llamativas en primera instancia debido a la rudeza que aparentan.

Guillermo no es como algunos artistas que reflejan su ego y vanidad en sus obras. Sabe del talento que posee pero es exigente en los detalles de sus piezas.

Algunas de sus piezas se encuentran esparcidas por algunos bares y casas de la Comarca Lagunera. Guillermo prefiere ignorarlas y concentrarse mejor en su nueva obra.

Una de las cosas que más disfruta Guillermo de vida es la posibilidad que le da su trabajo de ser dueño de su propio tiempo y así alternarlo con su parte familiar. Al preguntarle sobre cuál es la mejor parte de su día confiesa que es cuando le da de desayunar a su hijo Jerónimo.

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